La producción en masa requiere a menudo el uso
de robots. Estos robots se diferencian de nuestro ideal antropomórfico,
al no tener nuestros cinco sentidos. Esta pieza presenta el diálogo
de ocho robots que hablan, pero no oyen. Un “chip” de ordenador
preprogramado dentro de la base de acero inoxidable controla los ocho
altavoces que están sujetos a el, el cual repite al azar la palabra
“qué?, “qué?, “qué?...”
* This Web site, including, but not limited
to, text, content, images, photographs, videos, audio, and material of any
nature is protected by the ADAGP